Un compañero de trabajo saca su Galaxy Z Fold del portafolio, lo abre como agenda y te enseña dos aplicaciones corriendo una junto a la otra. Tú sigues con tu iPhone de siempre, preguntándote si Apple algún día va a hacer lo mismo. La respuesta parece que sí, y ya casi tiene fecha.
Qué se sabe hasta ahora
Las filtraciones de proveedores en Asia llevan más de un año apuntando al mismo diseño: un iPhone tipo libro, que se abre por la mitad como el Galaxy Z Fold, no un modelo concha como el Motorola Razr. De confirmarse, sería el primer cambio real de forma del iPhone desde que existe.
La pantalla interna, ya abierta, mediría 7.76 pulgadas. La externa, con el teléfono cerrado, se queda en 5.49 pulgadas, en formato más cuadrado que el resto de la línea. Bloomberg maneja cifras casi idénticas, 7.7 y 5.3 pulgadas, así que el tamaño ya no depende solo de una fuente. Atrás llevaría solo dos cámaras, angular y ultra angular, sin telefoto: no hay espacio para el tercer lente dentro de un cuerpo tan delgado. Esto último sigue apoyado en una sola filtración, así que tómalo con más reserva que el resto.
Ese es justo el objetivo de Apple con este modelo: grosor. Se habla de menos de 5 milímetros con el teléfono abierto, con marcos de titanio como los del iPhone Air. Se reporta que la compañía desarrolló un material nuevo para la bisagra con tal de que el pliegue central no se note ni se sienta al pasar el dedo, algo que ningún plegable en el mercado ha resuelto del todo. Si lo logra, sería su mayor argumento de venta frente a Samsung.
La fecha que más se repite en las filtraciones es el 8 de septiembre de 2026, junto con el iPhone 18 Pro y Pro Max. Y esta ya no es solo la lectura de la cadena de suministro asiática: Mark Gurman, de Bloomberg, la reporta como la más probable, con el 9 de septiembre como plan B. También es Gurman quien apunta a que el nombre final sería iPhone Ultra y no iPhone Fold, aunque este último sigue siendo el apodo más usado mientras Apple no lo confirme.
Por dentro llevaría el chip A20 Pro, fabricado en un proceso de 2 nanómetros, con 12 GB de RAM. Este dato todavía viene solo de la cadena de suministro, sin que Gurman o algún analista de peso lo haya confirmado por su cuenta.
La batería sí tiene algo más sólido detrás: un filtrador con acceso a documentos regulatorios del proveedor reporta dos celdas, de 1,921 y 2,962 mAh, para un total de 4,883 mAh. Es más batería que el Galaxy Z Fold 7 (4,400 mAh), nada mal para un equipo que tiene que alimentar dos pantallas.
Lo que sí parece bastante confiable es que el lanzamiento va a ser escaso. Ming-Chi Kuo, el analista con mejor historial en este tipo de pronósticos, calcula que solo entre 500 mil y 1 millón de unidades estarán listas para el debut, de una producción total de 7 a 8 millones en la segunda mitad de 2026. Apple ya le pidió a sus proveedores prepararse para fabricar hasta 10 millones, según Nikkei Asia, medio que varios otros retomaron por separado. La comparación obligada es con el iPhone X: se presentó en septiembre de 2017 y tardó semanas en conseguirse. Aquí podría repetirse, con tiempos de entrega de 4 a 6 semanas y una disponibilidad que no se normalizaría hasta el primer trimestre de 2027.
Y el precio en México
Aquí es donde duele, y también donde menos hay que confiar en la cifra exacta. Las primeras filtraciones hablaban de 2,000 dólares para la versión base. Reportes más recientes lo suben a un rango de 2,300 a 2,500 dólares, con las versiones de más almacenamiento acercándose a 3,000. Ni Gurman ni Kuo, que son quienes mejor le han atinado al resto de los datos de este lanzamiento, se han metido a poner un número. El precio, a diferencia de la fecha o la batería, sigue siendo terreno de estimaciones de firmas de análisis, no de fuentes con acceso directo a la cadena de producción.
Para tener una idea de qué tan mal le va a México en la conversión, sirve ver un caso real: el iPhone 17 Pro Max de 256 GB cuesta 1,199 dólares en Estados Unidos y 30,999 pesos en la tienda oficial de Apple México. Eso son casi 26 pesos por cada dólar de la etiqueta en Estados Unidos, no el tipo de cambio real del día. Aplicando esa misma proporción al rango más reciente, la versión base del iPhone plegable rondaría los 60,000 pesos, y las de más almacenamiento podrían acercarse a los 78,000.
No es una cifra oficial, es una estimación basada en cómo Apple ha fijado precios en México los últimos años. Pero da una idea más honesta que convertir el dólar al tipo de cambio del banco, que casi nunca es lo que termina pagando el usuario final.
Qué hacer con esto por ahora
Nada todavía. Ni el precio ni las especificaciones son definitivas, y falta más de un mes para el evento donde Apple normalmente confirma o desmiente estos rumores. Si el presupuesto ya te tiene inquieto, este es un buen momento para revisar si de verdad necesitas el modelo más caro del catálogo, algo que aplica igual de bien al elegir Apple Watch que a esperar el próximo lanzamiento estrella. Septiembre lo va a aclarar.